Las dos asociaciones han retomado las
acciones de sensibilización y la recogida de apoyos con el objetivo de impulsar un debate sobre el futuro del recinto. Entre sus
reivindicaciones figura la
revisión de su situación urbanística y patrimonial, al entender que el patio ha perdido progresivamente la función social y de convivencia que desempeñó tradicionalmente en el corazón histórico de Sevilla.
Además, cabe resaltar que en los últimos días se han colocado en el entorno inmediato del Patio de los Naranjos diversos elementos de delimitación, como cintas extensibles y postes, para organizar el tránsito de personas en la zona.