![]() |
| Maita Vende Cá durante la entrevista - Juan Miguel Butrón |
Durante la entrevista, Vende Cá habló sin tapujos de su lucha contra las adicciones, “tuve un bajón muy gordo… caí en el tema de las dr0g4s, de las cosas, del @lc0høl, vamos, que soy ad1ct0 hasta a las pipas, de toda clase.” Reconoció que tocar fondo le llevó a pedir ayuda y a replantearse su vida, “necesito ayuda, porque quiero recuperar mi alma.” El artista subrayó la importancia de la prevención y el apoyo profesional, “esto es una enfermedad crónica… se cargan las carreras de todos los artistas. Os pido, por favor, que esa sustancia no la toquéis el que no pueda.”
Además del testimonio, el programa ofreció uno de los momentos más emotivos de la mañana, la llamada sorpresa de su madre, Encarni, quien le dedicó palabras de orgullo y afecto, “eres un artista como la copa de un pino. Créetelo porque lo eres.” Antonio respondió visiblemente emocionado, “yo no sé cómo agradecerte tanto… te amo, guapa.” La interacción mostró la estrecha relación familiar que lo ha acompañado durante toda su carrera y su recuperación.
El cantante, nacido en Cádiz y precursor del flamenco pop, recordó también sus inicios humildes vendiendo pescado en la lonja y debutando en un teatro con apenas ocho años. Treinta años después, celebra su trayectoria con un mensaje claro, la música ha sido su refugio y su terapia. Como resumió él mismo, “es un milagro que estemos aquí ya.” Con Gaditana, su gira y su legado, Maita Vende Cá demuestra que la música y la resiliencia siguen siendo el motor de su vida y su carrera.



